Esta pequeña ciudad, ubicada en el centro del país, es un verdadero rincón de tradición, cultura y sabores. Es reconocida principalmente por su arquitectura colonial, que incluye el palacios de gobierno, teatros, plazas, catedrales, parques y esculturas. La Pinacoteca, la Catedral, la Casa de Cultura, el Teatro Morelos, el Museo José Guadalupe Posada y el Jardín de San Marcos, entre muchos otros, son sitios que nos transportarán a otra época.
Si deseamos hospedarnos en esta pintoresca ciudad, podemos elegir entre una variedad de hoteles en Aguascalientes; desde los más grandes y lujosos hasta los más pequeños, ubicados en el centro. Todo depende de nuestro presupuesto y de cómo deseemos conocer la ciudad. Es buena idea que elijamos un hotel que se encuentre cerca de las principales atracciones para que no perdamos tiempo transportándonos al centro.
Cada año se celebra en Aguascalientes la renombrada Feria de San Marcos. Esta festividad, realizada en honor al santo del barrio, se lleva a cabo cada año en los meses de abril y mayo, y es muy concurrida tanto por visitantes nacionales como por extranjeros. Durante los días de feria se llevan a cabo diversas actividades culturales, como corridas de toros, concursos de belleza, música, bailes tradicionales, muestras gastronómicas y mucho más.
Para los amantes de la naturaleza, en Aguascalientes podrán disfrutar de impresionantes actividades ecoturísticas. En los alrededores de esta ciudad se extienden varias aguas termales, mismas que dan el nombre al estado. Esta agua tienen propiedades relajantes y curativas, pues contienen minerales con efectos terapéuticos.
Otras atracciones incluyen la Plaza del Vestir, un gran tianguis donde se vende ropa hecha artesanalmente por manos locales, además de mercados donde se venden productos y artesanías hechas a base de piel. Y cómo olvidarnos de la gastronomía hidrocálida: la exquisita birria (caldo a base de cordero), mole, cabrito y otros platillos.