Los días en que se recolectaban las bayas en un paseo por el bosque han quedado atrás. Hoy, estos deliciosos frutos se cultivan y están disponibles para todos los que queramos disfrutarlos. Los frutos rojos, también llamados frutos del bosque, son de sabor ácido muy agradable. Son tan versátiles que pueden añadirse en ensaladas, utilizarse para preparar vinagretas y salsas, acompañar carnes, aves o pescados o para preparar deliciosos postres.
Sin embargo, más allá de lo sabrosos que son, estos frutos poseen importantes cualidades nutricionales, por lo que son recomendados por nutriólogos para complementar un régimen alimenticio saludable. Las fresas, frambuesas, zarzamoras y arándanos, entre otros frutos, favorecen la pérdida de peso, pues evitan que el colesterol se adhiera a las arterias. Esto es debido a un pigmento que contienen –el cual les brinda su característico color rojo- llamado antocianidina.
Por otro lado, los frutos rojos contienen antioxidantes y vitaminas A, C y E, indispensables para el buen funcionamiento del organismo. Por si fuera poco, son grandes aliados de los riñones, el hígado y el intestino, pues ayudan a purificar nuestro organismo liberándolo de toxinas. Asimismo, ayudan a combatir la retención de agua y previenen la sensación de pesadez tras una comida abundante.
Un régimen de desintoxicación para depurar a nuestro organismo consiste en consumir únicamente frutos rojos y agua durante tres a seis días de cada mes. Al final de nuestra dieta, nuestra lucirá más limpia y nuestra digestión mejorará considerablemente.
Cada baya posee propiedades distintas, aquí te decimos cuáles son:
Arándanos: previenen infecciones de las vías urinarias y disminuyen el colesterol.
Cerezas: disminuyen el riego de padecer enfermedades cerebrales.
Frambuesas: estimulan el sistema nervioso.
Fresas: ayudan a disminuir las bacterias bucales.
Zarzamoras: contienen encimas que mejoran la digestión.
Así que, ¿qué esperamos para probarlas? Incluirlas en nuestra dieta no cuesta nada, y sí puede brindarnos muchos beneficios por largos años.